Facebook de Bariloche Twitter de Bariloche YouTube de Bariloche Google+ de Bariloche Pinterest de Bariloche RSS Feed de Bariloche

Nieve

 

Nevada de Viernes

Desde temprano, esa mañana de viernes, cuando toda la ciudad se apura para concretar lo que no pudo el resto de los días de la semana, ya se veía hacia el oeste una gran masa de nubes oscuras. Luego de algunos días de intensas lluvias, los lugareños veían en los colores de esas nubes el frío que se aproximaba, y no más lluvia como sería lógico pensar.

Hacia el mediodía, y contrariamente a lo que el ritmo de la propia gente en su acelerada final de la semana aporta a la ciudad, el clima comenzaba a calmarse. Quien haya vivido varias nevadas sabe que todas son diferentes entre si, pero hay algunos síntomas en común a todas ellas, muy sutiles, pero que van anunciando lentamente lo que viene. El viento comienza a calmarse, la temperatura comienza a bajar lentamente, las nubes blancas, blanquísimas, se acercan a la tierra, ocultando las cumbres de los cerros. Los pájaros son otros perfectos anunciantes de lo que se avecina y vemos cómo van desapareciendo de a poco.

Ese viernes el espectáculo comenzó temprano, no esperó la noche para sorprendernos a la mañana siguiente, y alrededor de las cuatro de la tarde el baile sin fin de los copos cayendo lentamente del cielo comenzó su show.

Es muy difícil poder expresar con palabras lo que es una nevada, porque son esos fenómenos de la naturaleza que nos hipnotizan, nos dejan boquiabiertos, sin palabras, y a pesar de ver muchas nevadas por más de cuarenta años, me siguen despertando el mismo sentimiento de cuando era niño, debe ser por eso que nunca nos cansamos de “ver nevar” porque pase lo que pase, estemos donde estemos, estemos con quien estemos, volvemos a sentir ese “algo” otra vez, algo que el paso del tiempo no ha podido cambiar. Un sentimiento único, indescriptible y genuino, inalterable al paso de los años, a la acumulación de experiencias, a los momentos vividos, aportando sin embargo algo exclusivo como si fuera la primera vez.

Es viernes, está nevando intensamente, todos nos apuramos a llegar a casa cuanto antes, no olvidar comprar las últimas cosas así no tenemos que salir luego.
- Me voy antes porque “arriba” ya está feo para llegar, dice un empleado preocupado, y todo cambia de color porque “está nevando….”

Es viernes, sigue nevando intensamente, afuera todo es silencio, porque de todos los sentidos que poseemos, es increíble que sea el auditivo el que perciba el mayor cambio cuando está nevando, es un silencio extraño, un silencio ahogado, todos los sonidos se aplacan de una manera única, no hay otro fenómeno de la naturaleza que actúe tan intensamente en los sonidos como la nieve.
Pasan las horas, la nevada no disminuye, sólo algunos adolescentes, con “impostergables compromisos” de viernes a la noche rompen la quietud al caminar por el barrio en dirección al centro.

La mañana del sábado los niños se levantarán exaltados para buscar sus trineos e improvisar una pista junto a sus amigos del barrio.
Se oirán temprano a algunos vecinos palear la entrada de su casa, y a otros precavidos que no han querido salir en su auto, pasar caminando rumbo a sus obligaciones, deteniéndose a compartir con sus vecinos comentarios banales de la nevada, o a empujar el trineo de los niños que juegan, o esperar a la abuela para ayudarla a cruzar la calle, porque no sólo el paisaje cambia luego de una nevada…
 
Autor: Martin Traut
Fotos: Diego M. Rodriguez
 


Bariloche


 


Este sitio es propiedad de Milenium Soluciones (1996-2014) - San Carlos de Bariloche, Patagonia Argentina

Página inicial | Condiciones generales y términos de uso | Limitación de responsabilidades por enlaces | Quiénes somos | Publicite en Bariloche.Org