Se los ve en el Cerro Catedral durante septiembre. Algunos esquían muy bien pero todos se divierten como cualquier chico en la nieve. Son chicos de Bariloche y nada parece llamar la atención salvo algunos que se deslizan sobre unos “esquíes raros”. Desde hace catorce años el grupo de instructores y voluntarios de Desafío Bariloche, hoy Fundación Desafío Bariloche, los lleva a esquiar basándose en la igualdad de posibilidades, sin centrarse en la discapacidad.
Cada mes del año en una ciudad como San Carlos de Bariloche tiene una característica, un sentimiento que habita a las personas en contacto estrecho con la naturaleza. Pasada la “temporada alta” llega el tiempo de mirarse entre los barilochenses y en estas condiciones de mayor tranquilidad se desarrolla el porgrama de esquí para estos chicos, que además de problemas económicos tienen alguna discapacidad mental o motriz. Pueden así disfrutar del deporte más representativo de la ciudad en donde viven.
Como todo trabajo voluntario, siempre es mucho lo que se recibe acompañando al placer de dar. Es emocionante verlos esquiar, creando una cuestión de compañerismo e igualdad ante las vicisitudes del aprendizaje para moverse en la nieve. Año a año van descubriendo nuevas destrezas que les permiten poder hacer cosas que tal vez nunca se hubiesen atrevido a imaginar. Varios de ellos han logrado un muy buen nivel y han viajado años atrás para participar en las Olimpíadas Especiales, a Austria y a Canadá. Este cambio de actitud no sólo involucra a los deportistas aportándoles autovaloración, también modifica los vínculos dentro de las familias y con la sociedad que integran a sus “héroes” desde otro lugar, reconociéndoles el mérito del esfuerzo personal por superar sus impedimentos.
Desafío Bariloche es hoy una Fundación dirigida por una comisión directiva, cuya meta es que a traves de este deporte, sus participantes desarrollen una mejor calidad de vida promoviendo nuevas habilidades, a traves de las cuales desarrollarse a nivel personal, social y cultural mediante el deporte y la recreación.
Participan en el mismo voluntarios e instructores profesionales entrenados especialmente, siendo aptos para la enseñanza del esquí orientado a personas con distintas discapacidades, desde visuales, auditivas, hasta lesiones medulares y necesidades especiales. Para llevarlo adelante cuentan con el apoyo desinteresado de los medios de elevación en el Cerro, que provee los pases para el mes de septiembre, las rentadoras de esquis, los traslados hasta la base, junto a donaciones de equipos especiales (bi ski o monoski, para los que tienen dificultades motoras) y la vestimenta adecuada. Desafío Bariloche agradece a voluntarios, Empresas y particulares que colaboran y hacen posible con sus donaciones,la realización de este programa.
La alegría de este “recreo del año”, ansiosamente esperado por chicos que no tendrían ningún acceso posible a todo lo que significa esta actividad, sumado a su impecable comportamiento durante las salidas y un profundo agradecimiento, se articulan en amplia retribución por el trabajo realizado por los voluntarios.
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Contacto: info@desafiobariloche.com.ar